LA DECADA DEL '70 LA OTRA CAMPANA
Me gustaria hacer de conocimiento general la siguiente carta para todo aquel que tenga ganas de ver otro punto de vista de "la decada del '70" y tambien tenerla publicada para acceder a ella cuando la necesite.
Cristina R. BignoneLNP Opinión 26/12/2004
Deseo hacer público el texto de la carta dirigida a la señora directora del Liceo Nº 11, Sra. Haydée Baghmo:
"Con un poco de demora, porque mis ocupaciones no me posibilitaron hacerlo antes, me permito remitirle la presente para referirme al artículo de la página 15 del diario "La Nación" . Dicho artículo se refiere fundamentalmente a la inquietud de la escuela que Ud. dirige para hacer conocer a los chicos "la historia reciente".
A esta inquietud quisiera contribuir con el aporte de algunos datos sin los cuales el conocimiento de sus alumnos quedaría peligrosamente parcializado y deformado.
Soy madre de tres adolescentes que, gracias a Dios, saben bien lo queocurrió en la "historia reciente", pero no porque se lo hayan enseñado en el "ámbito democrático donde se goza de total libertad" de las escuelas del Estado a las que concurrieron y concurren. Mis hijos lo saben por la información completa que se les brindó en el ámbito familiar. Qué pena que no se pueda hacer conocer a todos los chicos "toda" esa historia.
Como verá, mi nombre es Cristina Bignone, apellido que llevo con total orgullo y con la frente bien alta, ya que soy testigo fiel de la hombría de bien, de la personalidad, de la honestidad de un padre del cual estoy totalmente orgullosa, aunque se empeñen en enlodarlo con una ingrata conjura jurídico-política, nada menos que por el "robo de bebes", como se empeñan en titular los medios de difusión. Nada más lejos de la realidad.
A mí, la historia no me la contaron en la escuela. La viví en la calle, en mi trabajo, con mis amigas, en la vida de todos los días, en las aulas de la facultad (por suerte, me gradué en la Universidad de Morón, porque en lade Buenos Aires no hubiese podido). ¿O ya nos olvidamos de las bombas en las aulas, de las clases continuamente interrumpidas, de profesionales que se recibieron rindiendo exámenes colectivos terminando una carrera de seis años en cuatro? (Dios nos librará después de dichos profesionales).
Es difícil olvidar que, con mis 18 años, abría el diario y me enterabade horrores gestados por la subversión. Por ejemplo, que habían copado el Regimiento 10 de Caballería de la ciudad de Azul, asesinando salvajemente asoldados y a su jefe, el coronel Camilo A. Gay, y a su señora. Claro, en estos días no parece adecuado recordar esto.
¿Quién, que no sean sus familiares y amigos, se acuerda de Jorge Ibarzábal, a quien secuestraron, torturaron y mataron sin piedad dentro de un armario metálico donde lo trasladaban encerrado?
No, mejor no les contemos eso a los chicos. Que se queden con la idea que los subversivos eran unos pobres "jóvenes idealistas" que luchaban por la democracia y por la libertad sin hacer nada malo y que los militares de esa época eran unos asesinos descerebrados que disfrutaban torturando y asesinando gente inocente. ¿Quién se va a acordar del coronel Larrabure, que, reducido a piel y huesos en cautiverio, cantaba el Himno Nacional para mantener su espíritu elevado esperando la muerte? ¿O del cabo primero de la policía Pedro Bidegain, asesinado el 11 de enero de 1978 solamente para robarle su arma, como lo exigía en sus directivas la organización subversiva a la que pertenecían sus jóvenes asesinos.
Resulta duro acordarse de la cara de los hijos pequeñitos del asesinado capitán Paiva, del llanto de los hijos del coronel Damico, a quien esos "santos inocentes" asesinaron delante de la mirada absorta de su hijita, que por entonces tenía sólo siete años. ¿Alguien se acuerda por casualidad de Paula Lambruschini? No. Claro, es más Fácil acusarlo de asesino al padre y olvidarse de ella. Conviene más que sea así para aquellos que quieren"manejar la mente de nuestros hijos". Y los nombres se siguen agolpando en mi memoria: el general Cardozo. Su asesina llegó a "fingir ser amiga de la hija para asesinar al padre, poniéndole nada más y nada menos que una bomba debajo de la cama".
Cuando hablamos que acá la primer bomba fue la del brutal atentado contra la embajada de Israel y posteriormente contra la sede de la AMIA, ¿quién se acuerda de esa otra bomba que explotó en la sede de Coordinación Federal de la Policía Federal Argentina? ¿Por qué no les cuentan a los chicos o les preguntan si les contaron en su casa cuántos muertos hubo ese día? Respuesta: 21. Pero no le interesan a nadie. Total, eran policías o allegados a esa institución. No hay derechos humanos para ellos.
Merecería un recuerdo especial Laura Ferrari, joven estudiante de la Universidad de Belgrano muerta por una bomba asesina colocada en esa universidad por las manos anónimas de esos "jóvenes idealistas". Conozco a su valerosa madre, a la que hacen oídos sordos en la propia universidad donde mataron a su hija o en las dependencias del Estado adonde concurre en busca de ayuda para el único hijo que le queda, que es discapacitado mental.
Jamás va a hablar de ello Hebe de Bonafini o su ejemplar abogado, el parricida Dr. Sergio Schoklender.
¿Quiere que le cuente qué se siente cuando, apenas a dos meses de haberme casado, recibo una llamada de mi papá diciéndome: "Cristina, no te asustes, estamos todos bien, nos volaron la casa". Y era textual. Les habían volado la casa donde vivían, en Castelar. No los mataron porque Dios no quiso. ¿Cual era la intención? ¿Que explotara el auto que estaba en el garaje y no quedara nada? Papá, mamá y mi hermano resultaron ilesos inexplicablemente. A mis padres se les cayó toda una pared encima y, a mihermano, la onda expansiva le corrió la cama en la que dormía y cayeron en el hueco que dejó esa cama todos los escombros de una habitación del piso superior. ¿Sabe dónde hubiesen caído todos esos escombros? Sobre la cabeza de mi hermano. ¿Sabe cuántos años tenía en ese momento?: 18. Ah, me olvidé de algo: es discapacitado mental. Difícil de explicar, ¿no?
Resulta imposible transmitirle todo lo que me acuerdo. Por ello, y como creo que su espíritu docente no querrá que sus alumnos tengan sólo información parcial de la "historia reciente", me permito sugerirle lasiguiente bibliografía: Guerra revolucionaria en la Argentina (1959-1979), de Ramón Genaro Díaz Bessone; Subversión - la historia olvidada (un libro y un cassette), de Aunar (Asociación Unidad Argentina); in memoriam , CírculoMilitar 1998; Listado de víctimas a manos de la guerrilla subversiva.
Todas estas publicaciones están auténticamente documentadas. No se trata de películas argumentales escritas al antojo, intención, intereses, etc. de su guionista, como lo son La noche de los lápices o La Historia Oficial . Pueden ser adquiridas, a un módico precio, en la librería delCirculo Militar (Av. Santa Fe 750, Capital). Si piensa que estas bibliografías pueden no ser imparciales, le sugiero concurra al archivo de la Editorial Atlántida para conseguir una copia del ejemplar que la revista "Gente" publicó en abril de 1976, con segundaedición en junio de ese año, titulado "25 de mayo de 1973-74 de marzo de 1976. Fotos, hechos, testimonios de 1035 dramáticos días".
Esta carta es mía para usted, pero como el artículo al que me refiero fue pública, después que usted la reciba, trataré de hacerla pública, aun dudando del éxito que pueda tener mi intento".
Ahi concluye la carta, esto no tiene el fin de adoctrinar a nadie ni mucho menos de convencer a la gente de que esto si es verdad y lo otro no, solamente tiene el fin de darle una oportunidad a la parte Militar en el tema de la decada del '70 asi sacamos nuestras concluciones y dejamos esto en el pasado como corresponde. y no solo como un monton de "jovenes idealistas" desaparecidos en manos de "malvados y sedientos de sangre que conforman las Fuerzas Armadas" y entendamos que una guerra es UNA GUERRA!
Para mas informacion visitar
http://www.ladecadadel70.com.ar